La música no se enseña... la música se vive.
- Estimularte GYE

- 28 jun 2022
- 2 Min. de lectura

Cada niño nace con inteligencia musical donde se abre una ventana de oportunidades para poder estimular su desarrollo y que puedan disfrutar de esta hermosa herramienta durante toda la vida.
Las experiencias sonoras inician desde que estamos en la pancita de mamá con la respiración, la palpitación del corazón, sonidos y ritmos que se escuchan en el entorno. La armoniosa voz de mamá al hablar y cantar.
Es por esto la importancia de vivir un embarazo tranquilo rodeado de amor y paz.
Recuerdo tanto cuando viví la etapa del embarazo... siempre había música en la pancita lo que más me gustaba ponerle era el sonido del mar y del agua. Cuando nació mi hija la conexión con esos sonidos fue fantástica se relajaba automáticamente lo que sucede hasta la actualidad.

La música siempre ha sido parte de nuestro lenguaje, las actividades de la vida cotidiana eran transformadas en canción, el baño, la hora de comer, la hora de dormir. Pues les cuento que siguió esa linea musical siendo hoy por hoy una cantante y más que nada que disfruta y se relaja cuando lo hace.
Con mis bebés en EstimulArte todo lo hacemos canción, es increible la memoria que desarrollan, el lenguaje y la alegria inhata que transmite la música.

Que tal si creamos experiencias musicales en casa, no es necesario encender un aparato electrónico para producir música. Solo es cuestión de ser creativos, utilizar nuestro cuerpo o elementos del entorno para interactuar con sonidos, instrumentos, ritmos.
No necesitas ser cantante para utilizar tu voz y cantar o contar un cuento cantado. A los bebés les encanta escuchar cantar a los padres además que es un gran beneficio para ellos.
Recuerda que la mayoría de las experiencias que tienen los bebés son a través del juego donde imitan, crean, descubren sonidos, su voz siendo un aprendizaje vivencial.
Sabías que…
“La educación musical valora el silencio y rechaza el exceso de ruido. Existen estudios que corroboran que los niños criados en casas excesivamente ruidosas tardan más en desarrollar habilidades cognitivas que los criados en casas silenciosas” (Pascual, 2006)
Te cuento algunos de sus grandes beneficios.
- Contribuye a la adquisición del lenguaje y a desarrollar la capacidad comprensiva y expresiva.
- Potencia la integración en la sociedad desarrollando habilidades sociales como escuchar y comunicar.
- Fortalece la memoria visual.
- Fomenta el movimiento y la expresión corporal beneficiando al área psicomotor y a la coordinación. A quién no le da ganas de bailar o mover un poquito el cuerpo cuando escucha música.
- Permite regular las emociones, logrando disfrute y relajación.




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